Utilizando el Telescopio Solar Inouye de la NSF, los científicos han descubierto pequeñas “manchas en forma de cinta” dentro de las erupciones solares, lo que ofrece nuevas pistas sobre cómo estas poderosas erupciones liberan energía y afectan a la Tierra.
El Telescopio Espacial James Webb de la NASA captó un chorro de gases brotando de una estrella monstruosa en pleno crecimiento volcánico.
Un equipo de astrónomos y un grupo de entusiastas estudiantes de Chile y Estados Unidos que participaron en una iniciativa educativa única en su tipo, lograron obtener una nueva y sorprendente imagen del cometa interestelar 3I/ATLAS.
El Observatorio Rubin no lo descubrió, pero, aunque aún se encuentra en fase de puesta en servicio y pruebas, logró vislumbrar a este inusual visitante.
Un equipo liderado por el Southwest Research Instituto (SwRI) identificó una luna previamente desconocida que orbita Urano, ampliando la familia de satélites conocidos del planeta a 29.
Está sonificación, que utiliza datos simulados del proyecto OpenUniverse de la NASA, muestra la variedad de eventos explosivos que detectará el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA y su Estudio del Dominio del Tiempo en Altas Latitudes.
Estas dos imágenes, tomadas con un año de diferencia por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, muestran cómo la supernova designada SN 2018gv se desvaneció con el tiempo.
Las observaciones del Hubble permiten a los astrónomos estimar con mayor precisión el tamaño del núcleo sólido y congelado del cometa.
La Cámara de Energía Oscura captura la esquiva luz al interior de Abell 3667, ofreciendo un vistazo a su historia como cúmulo de galaxias en fusión y un adelanto de lo que entregará el Observatorio Vera C. Rubin de NSF–DOE.
Utilizando una combinación de varios telescopios, que incluye al Observatorio Internacional Gemini, financiado en parte por la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) y operado por NOIRLab de NSF, además del telescopio SOAR, del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, un Programa de NOIRLab de NSF, un equipo de astrónomos logró detectar la explosión de supernova más cercana a la Tierra, confirmando que se trata de lo que se conoce como un evento transitorio rápido de Rayos X.